El proyecto Octopus, ubicado en la provincia de Concepción, comuna de Penco, alcanzó a estar 211 días en el Servicio de Evaluación Ambiental antes que la empresa decidiera retirarlo en noviembre de este año para hacerle ajustes, los cuales estarán listos para junio del próximo año. La situación ha causado enojo en las comunidades, quienes han anunciado medidas drásticas.

Hace poco más de un mes, el proyecto “Terminal Marítimo Octopus LNG, Bahía de Concepción, VIII Región” fue retirado por la compañía Australis Power del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, al cual adscribieron el 22 de abril de este año.

Las razones, señaló José Gana, director ejecutivo de Australis Power al Diario de Concepción el 23 de diciembre 2013, se deben a que hubo un cambio en las condiciones del modelo de negocio.

Además agregaron que respecto de los problemas que han tenido con los locatarios, “hay poco conocimiento del proyecto y eso es responsabilidad nuestra”, por lo que “reforzaremos la comunicación anticipada hacia la comunidad y organizaciones locales”.

En esta misma línea, el director ejecutivo adelantó que el proyecto presentará un nuevo Estudio de Impacto Ambiental durante junio del año 2014, lo cual ha causado revuelo en la comunidad.

María Rosa Torres, presidenta del sindicato de trabajadores independientes pescadores, armadores artesanales, buzos, agricultores y ramos afines a la pesca artesanal, pertenecientes a la comuna de Talcahuano, enfatizó en las fallas que ha cometido la empresa y en la negativa que mantendrán hacia el proyecto.

Por esto la dirigente de los pescadores artesanales enfatizó que “la poca información y transparencia de parte de ellos amenaza ante nuestras áreas de pesca, zona rica donde hay un desove de recursos marinos, nos esforzamos mucho peleando la Ley de Pesca, para que quedará la vida al resguardo, para seguir los pescadores artesanales y no para irnos. Nosotros hemos tenido una bahía por años la segunda más contaminada del mundo y tenemos que agradecer un poco al terremoto que limpio un poco el fondo marino de tanto desecho que fue a dar ahí con las empresas pesqueras, ahora que logramos un poco limpiar naturalmente, que se vengan a instalar no lo vamos a aceptar”.

La vocera agregó que este tipo de proyecto “es completamente negativo para el sector portero”, enfatizando que “seguirán en pie de guerra” contra la empresa, por lo que próximamente presentarán un recurso de protección.

Cabe señalar que el proyecto inicial considera la construcción y operación de un terminal marítimo de gas licuado (GNL) ubicado lejos de la costa, del tipo isla, el cual estaría habilitado para recibir, descargar, almacenar, regasificar y transportar gas natural a tierra, mediante un gasoducto submarino de aproximadamente 2,5 km de extensión.

Octopus, sin embargo, ha sufrido modificaciones, por lo que además de contemplar otro estudio ha dividido el proyecto en dos: Terminal GNL Pueco, la cual considera terminal y gasoducto; y la Central El Campesino, que contempla central de ciclo combinado y línea de transmisión. Esta última sería presentada en otro estudio y no tiene fecha ni monto estimado.

Respecto al cambio en el Estudio de Impacto Ambiental presentado por la empresa, Flavia Liberona, directora ejecutiva de Fundación Terram, comentó que esto es loable gracias a que está avalado por la ley chilena, la cual es insuficiente.

En esa línea, la ambientalista detalló que la normativa que regula al SEA indica que “la ley puede dejar por molesto el estudio impacto ambiental lo cual no significa mucho en términos de la legislación chilena porque igual pueden reingresar en el plazo de un año un nuevo estudio, ahora si ellos lo retiran pueden ingresar uno cuando quieran y puede ser el mismo estudio de impacto ambiental con otro nombre, eso ya ha pasado con el primer estudio de impacto ambiental de la central Río Cuervo en Aysén, ahora que es feo y no debería ocurrir, no debería pasar, pero para eso tenemos que cambiar la ley”.

El proyecto está contemplado en una inversión de más de 150 millones de dólares y vendrá a ser la termoeléctrica más grande del país, además de abastecer de gas a toda la región.

Sin embargo, los habitantes del sector, desde la voz del sindicato de pescadores, han señalado que pese a los potenciales beneficios, seguirán presentado observaciones al proyecto ya que éste ha sido siempre “negligente con el sector pesquero”.

Realizado por Diana Torres / Extraído de Diario Uchile

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